Las chicas - Emma Cline




Nombre: Las Chicas
Autora: Emma Cline
IBSN: 978-84-339-7958-2
Editorial: Anagrama
Precio Mxn: $ 230.00







California. Verano de 1969. Evie, una adolescente insegura y solitaria a punto de adentrarse en el incierto mundo de los adultos, se fija en un grupo de chicas en un parque: visten de un modo descuidado, van descalzas y parecen vivir felices y despreocupadas, al margen de las normas. Días después, un encuentro fortuito propiciará que una de esas chicas –Suzanne, unos años mayor que ella– la invite a acompañarlas. Viven en un rancho solitario y forman parte de una comuna que gira alrededor de Russell, músico frustrado, carismático, manipulador, líder, gurú.
Fascinada y perpleja, Evie se sumerge en una espiral de drogas psicodélicas y amor libre, de manipulación mental y sexual, que le hará perder el contacto con su familia y con el mundo exterior. Y la deriva de esa comuna que deviene secta dominada por una creciente paranoia desembocará en un acto de violencia bestial, extremo…

Esta novela es obra de una debutante que, dada su juventud, ha dejado boquiabierta a la crítica por la inusitada madurez con la que cincela la compleja psicología de sus personajes. Emma Cline construye un retrato excepcional de la fragilidad adolescente y del tormentoso proceso de hacerse adulto. También aborda el tema de la culpa y las decisiones que nos marcarán toda la vida. Y recrea aquellos años de paz y amor, de idealismo hippie, en los que germinaba un lado oscuro, muy oscuro. La autora se inspira libremente en un episodio célebre de la crónica negra americana: la matanza perpetrada por Charles Manson y su clan. Pero lo que le interesa no es la figura del psicópata demoniaco, sino algo mucho más perturbador: aquellas chicas angelicales que cometieron un crimen atroz y sin embargo durante el juicio no perdían la sonrisa… Sobre ellas  –¿qué les llevó a traspasar los límites?, ¿cuáles fueron las consecuencias de unos actos que las perseguirán siempre?– versa esta novela que deslumbra e inquieta.
Vaya libro, es una pasada. 

Desde la primera frase me enganchó. La escritora lo hace demasiado bien ya que llegamos a sentir la soledad y desesperación de la protagonista (Evie). Vemos a lo largo de la historia como ella quiere pertenecer a algo o alguien y va de persona en persona buscando el sentido de pertenencia (en estabilidad emocional) debido al divorcio de sus padres y que de pasada deja a la madre toda trastornada. 

Esa constante búsqueda de cariño, comprensión y de donde encajar la llevan directamente al grupo de "las chicas de Russell". En ellas (particularmente en Suzanne) encuentra ese refugio que ha buscado ya que las chicas se cuidan constantemente. Al encajar en ese grupo vemos como Evie es arrastrada a realizar las misma actividades de las chicas (sexo, drogas y hurto) lo que yo considero que fue ocasionado por una falta de personalidad. Al final Evie se desliga de las chicas por comportamientos a los que psicológicamente no esta preparada y ocasiona esa ruptura en la relación. 

El final del libro es bestial, ya que la Evie adulta nos cuenta todo el temor, angustia y soledad que aún siente al recordad ese episodio de su vida y que sin duda la quebró por dentro. 

Una novela en la que Emma Cline lo hace magistral ya que hizo su trabajo investigando tanto el caso en el que se basa su historia como en lo que pasa con las emociones cuando son fragmentadas a temprana edad y me puso a reflexionar en el significado de la empatía y sororidad, ya que aunque se basa en el caso de Charles Manson a éste lo hace de lado y se centra únicamente en la forma de vida que llevan las chicas y como eran incondicionales a él.

Puntuación:






Datos relevantes de Charles Manson

Considerado uno de los criminales más peligrosos de Estados Unidos, Charles Manson, que murió en la cárcel a los 83 años, fue el gurú psicópata que ordenó asesinatos como el de la actriz Sharon Tate, cuya brutalidad conmocionó al país y al mundo. 

A finales de los años 1960, había ordenado a sus discípulos matar al azar a los habitantes de barrios ricos y blancos de Los Ángeles, con la esperanza de desatar una guerra racial apocalíptica.

La "familia" Manson cometió al menos nueve asesinatos. Pero fue la espiral de violencia de los días 9 y 10 de agosto de 1969, con sus siete muertos, lo que más marcó las conciencias de la sociedad norteamericana. Entre las víctimas estaba Sharon Tate, la mujer del cineasta Roman Polanski, que entonces tenía 26 años y estaba embarazada de ocho meses y medio. 

Por orden de Manson, que no estaba presente, una de sus adeptas, Susan Atkins, cometió el asesinato. Después, con la sangre de la actriz, escribió la palabra "PIG" (cerdo) en la puerta de entrada. 

Presentado durante su largo juicio como un loco solitario dotado de una impresionante capacidad de persuasión, Manson -quien nunca mostró arrepentimiento- se presentó al proceso con una cicatriz en forma de esvástica en la frente. Algunos seguidores lo imitaron. 

En 1971 fue condenado a la pena de muerte junto a cuatro de sus discípulos. Las penas fueron después conmutadas por cadena perpetua. Manson pidió en doce ocasiones la libertad condicional, rechazada cada vez.